Mujer. Día, mes, año…Años naciendo, riendo, llorando, estudiando, sirviendo, trabajando, luchando, creando, amando, follando, decepcionando, ilusionando, innovando, andando y manteniéndose así, moviéndose en la historia y en la actualidad.
Es 12 de marzo y dejé que pasaran los días para no sentirme obligada a ‘felicitarnos’ o a motivar a que sigamos luchando por nuestros derechos porque no debería ser así. Cualquier día es una oportunidad más para defender y darle un sensato valor a lo que por años han estado construyendo nuestras antepasadas y actuales mujeres, Igualdad.
Esa igualdad que por nada han dejado de creer, y que de ese pensamiento de ‘loca’ ha nacido desde lo más profundo un poder irreversible con el que cada vez las mujeres se sienten más empoderadas e independientes, más fuertes y competentes. Su rebeldía les ha jugado a su favor, despertando en las conciencias sus más puras ganas de hacerse un puesto en la historia y en la mente de la evolución, ellas que son capaces de empoderar mentes, empoderar personalidades y mantenerlas siempre a flote en un camino concreto sin darle paso al naufragio.
Dejémosle la delicadeza a las flores, es su naturaleza, somos mujeres, somos autosuficientes; hacemos parte de la naturaleza, pero no nos pueden coger y luego tirar nuestros ideales al suelo como si nada, sin respeto. Somos mujeres, no debilidad. Somos mujeres, no insultos para que los hombres se sientan ofendidos. Somos mujeres, no seres desprotegidos en un mundo patriarcal.
Cada 8 de marzo va cambiando, ya no veo mujeres festejando en centros comerciales el día, sino exigiendo un valor y respeto justo, levantando la voz y conmemorando a quienes han luchado por sus derechos, se está dejando de festejar a esos “seres dadores de vida, delicados”, si no que se recuerda que, a pesar de avances, aún quedan muchos problemas y que al intentar resolver es un paso a la evolución ética y moral.
Mujeres y hombres, trabajando por un mundo más equitativo y justo no se vuelve una utopía si se respeta el pensamiento libre y revolucionario de cada ser viviente.

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