Memorias de la primera plaza de mercado de Bucaramanga.

Avatar de Michelle Arenas Blanco

Algunos se enteraron cuando en la madrugada del 6 de febrero de 1979, la radio local informaba que la Casa de Mercado San Mateo se había incendiado de forma incontrolable. Otros, como Trinidad Córdoba lo supieron sólo cuando llegaron a trabajar a las 5:30 am y se dieron cuenta que poco o nada les quedaba de su sustento de vida.

Hoy después de 20 años de que muchos fueran reubicados en la Plaza Central de Bucaramanga, lo que predomina en la opinión de los pasillos de la plaza, es que los tiempos prósperos de la ciudad comerciante de antaño fueron también quemados; “(…) del cielo a la tierra”, atina a decir Isidro Soledad, quien ha trabajado 44 años como comerciante de los 60 que tiene en edad.

IMG_0105
Bucaramanga es una ciudad con 528.683 habitantes.  

El centro de Bucaramanga es el corazón histórico de la urbanización de la misma. Por la calle 36 con carrera 16 y 15, se vende para vivir. Calles atestadas de vendedores y vendedoras que esperan a las multitudes que van y vienen de lunes a domingo. La cotidianidad es calle y sol. La plaza principal de la ciudad, la Central, ocupa una manzana completa; ésta fue reconstruida sobre las ruinas de la Casa de Mercado San Mateo, ese gran monumento que construyó cultura popular durante 84 años.

LÍNEA DEL TIEMPO 

Voces de la calamidad

Después del incendio, tardó 4 años en reconstruirse la actual infraestructura de mercado. Mientras tanto los comerciantes de los 600 locales que tenía la plaza, fueron reubicados en lo que había quedado del actual Pabellón de Carnes, otros tantos en el Centro Comercial Feghali. Alfonso Mejía, quien estuvo 8 años en Feghali, recuerda cómo ofrecía sus alimentos sobre un toldo en el piso en San Mateo, también fue allí donde vivió su paso de la juventud a la adultez.

IMG_9994
Alfonso Mejía, en su local de trabajo. Vende plátano, maduro y yuca hace más de 30 años. 

¿La razón del incendio? nadie la conoce. Mucho se dice que el desastre fue premeditado y provocado por intereses económicos, como por ejemplo construir la Plaza Central, también se dice que una rata se prendió fuego y con ello a los 20 cilindros de gas que estallaron. Tampoco se conoce la hora, pero los relatos indican que se produjo alrededor de la media noche. Para entonces el cuerpo de bomberos no tenían los suficientes herramientas para apagar rápidamente el incendio de tal magnitud.

“Cuando yo llegué ya estaba controlado el incendio, pero aún así no me dejaron entrar”, relata Alfredo Vera de 73 años, a quien se le quemaron los  plátanos, tomates, bananos, y muchas frutas. También recuerda el gran puñado de monedas que guardaba en una bolsa, fue lo único que por suerte no se quemó.

IMG_9997
Alfredo Vera, trabajador en la Plaza Central hace 20 años.

Quienes se ganaban la vida diariamente en la Plaza Central tuvieron que pensar con cabeza fría ante la desolación del desempleo y las pérdidas. Muchos de sus hijos paralizaron los estudios académicos. Las posibilidades de recuperarse se vieron aún más lejanas cuando ninguna entidad pública respondió: ningún rastro de investigaciones en curso, ni búsqueda de historial de testimonios, y mucho menos indemnizaciones. El indiferente silencio gubernamental resignó a los afectados y afectadas hasta el son de hoy.

La reubicación de los trabajadores y trabajadoras despertó algo de esperanza para ellos y ellas. Desde entonces la Alcaldía, la Gobernación, empresas públicas junto con el personal de la plaza, hicieron parte de lo que se llamó “sociedad mixta”, una medida de división de aporte para equilibrar las pérdidas de aquella apenada madrugada.

IMG_0021
Trinidad Córdoba le exige a funcionarios públicos más humanidad hacia los trabajadores de la Plaza Central que siguen esperando respuestas. 

“…No pudimos reponernos desde aquel desastre”, recuerda con nostalgia Trinidad Córdoba. “Recuerdo como mis compañeros y compañeras lloraban desolados porque ellos perdieron todo. Todos perdimos clientela porque por lo que llegaba la mayoría de las personas era por bultos de productos para llevarlos a los pueblos…”

IMG_0024
A la deriva quedaron sin respuesta los trabajadores de la Plaza Central. 

De la dicha a la adversidad.

Los beneficios indirectos que la Casa de Mercado San Mateo, desde 1895 hasta 1979 les traían a las familias bumanguesas eran de gran tamaño, más de lo que habían imaginado.

Lo anterior debido a que se establecieron nuevas formas de comprar y con ello se abrieron variedad de establecimientos, desde tiendas de ropa hasta tiendas de licores. Produciendo la creación de nuevas edificaciones y la remodelación de obras arquitectónicas en pro de la modernización de la capital del entonces Estado Soberano de Santander. La ciudad en breve experimentó una álgida y próspera transformación cultural y comercial progresiva.

IMG_0089
Carrera 16 con calle 34. La actual olvidada Plaza San Mateo vista desde afuera.

Pero el gran incendio marchitó aquel gran auge. En cambio, dejó secuelas no sólo en el comercio, sino también psicológicamente: la mayoría de los afectados y afectadas coinciden en la notable disminución de las ventas en la actual Plaza Central, y sumado a ello, persistió durante mucho tiempo el miedo y la angustia de que aquel desastre volviera a repetirse, tanto así que fue causa suficiente para que algunos decidieran irse del lugar y comenzar de nuevo en otros rincones del centro de la ciudad.

Mientras se reconstruía la Plaza Central, algunos trabajadores y trabajadoras que permanecieron, laboraron en el Pabellón de Carnes, edificación que era parte de la Casa de Mercado San mateo. Se conformó una comunidad en donde todos se solidarizaron económicamente y con trueques, ya que no encontraron un real acompañamiento por parte del Gobierno local.

Una mirada al desarrollo de las plazas de mercado de Bucaramanga

7f67524cda52789766aef27b98160e91
Pabellón de Carnes de la Plaza de Mercado San Mateo.

A principios de 1850 los alimentos y productos se exhibían en el suelo de la Plaza Principal de Bucaramanga. Esta plaza, además de ser el lugar del mercado dominical, también fue sitio donde se albergaba variedad de actividades sociales. Allí, además de concentrar las edificaciones del poder religioso, económico y civil, era el sector ideal para la realización de todo tipo de actos públicos como celebraciones, ceremonias, charlas y hasta fusilamientos. 

A medida que iba en aumento la población de Bucaramanga y por lo tanto de las dimensiones del mercado, se fue creando una ola de preocupación por parte de los ciudadanos, estaban inconformes con respecto a la poca higiene del entonces plaza de mercado.

La suciedad, la mala presentación de los alimentos, la cantidad de animales de carga causaban malos olores y pérdidas a los establecimientos de los alrededores. 

Captura2
Centro de Bucaramanga. 

Ante dicha problemática, las autoridades locales decidieron dividir el mercado en establecimientos individuales como tiendas y almacenes, éstos fueron ubicados a lo largo de la “Calle del Comercio”, el corazón de la actividad comercial del sector. Sin embargo, no fue muy útil y la inconformidad se mantuvo, debido a las dificultades de los compradores, ya que los productos se encontraban dispersos y no en un solo lugar obligando los consumidores a tener que desplazarse de un lugar a otro con largos recorridos. Fue así que el mercado volvió a la Plaza Central, aun con su mal aspecto.

Bajo todas estas evidencias registradas del mercado principal, surgió la necesidad de construir un lugar que cumpliera con el propósito de concentrar un mercado en condiciones más óptimas en la higiene, la organización y la comodidad. Fue así como Nepomuceno Serrano, un comerciante de la plaza tuvo la idea de construir una Plaza de Mercado Cubierto para la ciudadanía bumanguesa. 

Captura55555
Fotomontaje de la Plaza Central actual y antigua. 

Plaza San Mateo, un Bien Cultural a la espera

En el 2013, fue declarado Bien de Interés Cultural de Ámbito Municipal, -Resolución No. 0434 de 2013-, aún así, durante 39 años, la restauración de este monumento en el olvido, se quedó en propuestas de diseños, planos y algunas jornadas de limpiezas, demoliciones, impermeabilización de placas, estas tres últimas actividades tuvieron un costo de $600 millones para la ciudad, durante la alcaldía de Luis Bohórquez. Sin embargo nunca se ejecutó un plan real para aprovechar el espacio en pro de los santandereanos. 

Pese a las carencias para reconocer institucionalmente esta infraestructura histórica, durante octubre del 2017, por primera vez el Encuentro Nacional de Patrimonio, en su octava versión, fue realizada en el departamento de Santander, en el antiguo Pabellón de Carnes; allí se tomó este escenario bajo tres ejes de acción: la formación, producción y sostenibilidad, todo ello en torno de hacer de un lugar inmóvil un dinamismo popular, un intercambio de saberes. 

Captura65
 En el lugar donde se encuentra el edificio del mercado, antiguamente existía una laguna conocida como “Laguna de San Mateo”.

En la actual alcaldía de Rodolfo Hernández, la propuesta es apropiar este espacio para la cultura y el arte, “buscamos convertirla en una sala de cine arte y una galería de arte itinerante”, anunció el mandatario en agosto del 2018. 

Captura66
Plaza Central en la actualidad. 

Hasta el momento todo está, de nuevo, en planeación, a pesar de que Zoraida Ortiz secretaria de Infraestructura, habría comunicado que durante el presente año las obras estarían en un 50% y en el 2019 sería la culminación.

Lo cierto, es que han pasado 396 años desde la fundación de Bucaramanga, una ciudad que promete crecer y no negar su memoria histórica.

“Cuando uno habla con las personas que llevan más de 50 años viviendo en esta ciudad, se tiene esperanza, porque es gente que no olvida y que siempre cuentan anécdotas a sus hijos, nietos y estos a su vez las reproducen. Es muy bonito, sobre todo los trabajadores del centro”, enfatiza Luis Cifuentes, de 25 años, traseúnte de la calle 36 con carrera 17.

 

Por: Karen Michelle Arenas Blanco y Yuliana Andrea Ojeda Osorio.

 

 


Deja un comentario

¿Es este tu nuevo sitio? Accede para activar las funciones de administrador y cerrar este mensaje
Iniciar sesión